{"id":6239,"date":"2022-04-19T10:48:08","date_gmt":"2022-04-19T10:48:08","guid":{"rendered":"https:\/\/ministeriojuanvarela.es\/?p=6239"},"modified":"2022-04-19T10:48:08","modified_gmt":"2022-04-19T10:48:08","slug":"las-raices-de-la-pasividad-en-el-hombre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ministeriojuanvarela.es\/index.php\/2022\/04\/19\/las-raices-de-la-pasividad-en-el-hombre\/","title":{"rendered":"Las ra\u00edces de la pasividad en el hombre"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Las ra\u00edces de la pasividad en el hombre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si analizamos a vista de p\u00e1jaro la historia sobre el tema de la crisis de la masculinidad, encontramos la concatenaci\u00f3n de una serie de hechos que desde el inicio de G\u00e9nesis, se han ido desarrollando, y que a d\u00eda de hoy podr\u00edamos catalogar de aut\u00e9ntica epidemia. A partir de ahora, vamos a identificar y mencionar brevemente dos de los grandes obst\u00e1culos que han contribuido a anular el papel del hombre, confundir su identidad y por consecuencia generar principios de pasividad. Comenzamos analizando lo que ya en el contexto de G\u00e9nesis ser\u00eda el primer golpe de espada que inocula el veneno de la pasividad en el hombre, lo que algunos llaman \u201cel silencio de Ad\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos situamos en el contexto de la creaci\u00f3n, concretamente en G\u00e9nesis 3 y a las puertas del pecado.&nbsp; El escenario es el jard\u00edn del Ed\u00e9n y los actores principales Satan\u00e1s, Eva y Ad\u00e1n. \u00bfD\u00f3nde estaba Ad\u00e1n cuando Eva tom\u00f3 del fruto prohibido? \u00bfQui\u00e9n pec\u00f3 primero?&nbsp; Bueno, reconocemos que son preguntas muy abiertas y quiz\u00e1s deterministas, pero tradicionalmente siempre se ha entendido que es la mujer quien cede primero a la tentaci\u00f3n al tomar la iniciativa de comer del fruto prohibido. Sin embargo,&nbsp; no debemos perder de vista que la advertencia de no tomar del fruto prohibido le es hecha a Ad\u00e1n en G\u00e9nesis 2:16-17, cuando ni siquiera la mujer hab\u00eda sido a\u00fan creada, cargando as\u00ed sobre el hombre la primera responsabilidad de advertir a la mujer que no comiera de dicho fruto. La Biblia de las Am\u00e9ricas dice expl\u00edcitamente en G\u00e9nesis 3:6 que la mujer <em>\u201ctom\u00f3 del fruto y comi\u00f3; y dio tambi\u00e9n a su marido <\/em><em>que estaba con ella<\/em><em>, y \u00e9l comi\u00f3\u201d<\/em>,&nbsp; por tanto Ad\u00e1n en lugar de asumir su responsabilidad opta por no implicarse, accediendo adem\u00e1s a comer con ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Qui\u00e9n sabe, si en realidad quiz\u00e1s la mujer fue un instrumento en manos de la serpiente para anular al hombre y su papel de cabeza. Larry Crabb es quien desarrolla la teor\u00eda de que ese germen de falta de implicaci\u00f3n y asunci\u00f3n de responsabilidades por parte de Ad\u00e1n, ha pasado al coraz\u00f3n de todo hombre que desde entonces lucha con una tendencia natural al silencio, al aislamiento&nbsp; y a no implicarse lo suficiente en su matrimonio y familia. La mujer fue enga\u00f1ada, el hombre fue neutralizado, y en el seno de la primera familia de la historia se rompe el ideal divino, y aparece el pecado. Poco a poco, el virus de la pasividad se extiende entre los hombres, muchos de ellos hundidos en una progresiva falta de fuerza vital, en un ambiente de soledad, aislamiento y ego\u00edsmo. Esta mezcla de apat\u00eda y escapismo inmaduro da lugar a un profundo malestar ps\u00edquico que se sintomatiza en sus extremos, con situaciones de&nbsp; estr\u00e9s, depresiones, ira, frustraci\u00f3n y violencia. Aqu\u00ed se abre la primera grieta de lo que supuso en el hombre los principios de pasividad y de p\u00e9rdida de autoridad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de las ra\u00edces de la actual crisis de la masculinidad tiene que ver con la p\u00e9rdida de estructuras de autoridad. Una de las consecuencias de G\u00e9nesis 3, provoc\u00f3 la necesidad de crear dichas estructuras que nos permitan vivir en orden. Necesidad&nbsp; generada por la falta de responsabilidad, que entre otras cosas, caus\u00f3 el pecado. Cuando el hombre y la mujer toman del fruto prohibido, la relaci\u00f3n consigo mismos, con Dios y entre ellos, se rompe y desvirt\u00faa con la entrada de los frutos del pecado: muerte,&nbsp; miedo y dolor. Cuando Dios le pide cuentas a Ad\u00e1n sobre si ha comido del fruto prohibido, este acusa a Eva y ella acusa a la serpiente. La psicolog\u00eda del pecado est\u00e1 presente y ninguno quiere asumir su parte de culpa y responsabilidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces se han hecho necesarias las estructuras de autoridad que nos ayudan a asumir nuestros deberes y nos colocan en una sana jerarquizaci\u00f3n que nos hace a todos iguales frente a Dios pero con distintas responsabilidades. Las estructuras de autoridad se dan en todos los \u00e1mbitos de la vida y sirven para regular las relaciones y organizar las sociedades dentro de un orden. En las carreteras existen estructuras de autoridad que son los polic\u00edas a los que tenemos que saber sujetarnos y obedecer, para que el tr\u00e1fico funcione. En los pueblos existen estructuras de autoridad que son los ayuntamientos, necesarios para regular, advertir, ayudar, sancionar y proteger, la vida de los ciudadanos. Y en las familias deben existir unas estructuras de autoridad formadas por los esposos, que se deben respeto y apoyo mutuo cada uno en sus distintos roles, y tambi\u00e9n formadas por la pareja misma en su papel de padres hacia sus hijos. Estar \u201cbajo autoridad\u201d y obedecer, unido a estar \u201cen responsabilidad\u201d y dirigir, son los polos opuestos pero complementarios, que cimientan la estructura de una personalidad estable y de relaciones saludables.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que bajo los postulados de la Modernidad L\u00edquida y la Ideolog\u00eda de G\u00e9nero, los sanos principios de autoridad y liderazgo han sido sustituidos por los neovalores del relativismo y la cultura del \u201ctodo vale\u201d, dando lugar a una sociedad sin l\u00edmites \u00e9ticos ni morales, donde al igual que en la \u00e9poca de los Jueces, \u201ccada uno hace lo que bien le parece\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De forma que partimos de estos dos aspectos estructurales que se dan en G\u00e9nesis, la pasividad del hombre y la necesidad de estructuras de autoridad normativas. El principio negativo de pasividad en el hombre se ha desarrollado dando lugar a la actual crisis de la masculinidad. Mientras que la necesidad de estructuras de autoridad se ha desvirtuado por un lado, a lo largo de la historia dando lugar al machismo y al autoritarismo, y por otro ya bajo la Modernidad L\u00edquida, derivando en un rechazo frontal a todo lo que suene a estructura y sujeci\u00f3n, para crear el alarmante concepto del \u201cigualitarismo de razas\u201d, que bebe en las aguas de un individualismo sin fronteras, bajo los conceptos de tolerancia y permisividad.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Varela<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ra\u00edces de la pasividad en el hombre Si analizamos a vista de p\u00e1jaro la historia sobre el tema de la crisis de la masculinidad, encontramos la concatenaci\u00f3n de una serie de hechos que desde el inicio de G\u00e9nesis, se han ido desarrollando, y que a d\u00eda de hoy podr\u00edamos catalogar de aut\u00e9ntica epidemia. 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